Anulación de la Cena Benéfica 2020

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Apreciados Amigos y Amigas de Loreto,

Ante todo, espero que gocéis todos de buena salud y estéis transcurriendo estos días de confinamiento con mucha responsabilidad y serenidad en la medida de lo posible.

El motivo de la presente es para comunicaros que, debido a las circunstancias actuales, este año no podremos celebrar nuestro encuentro anual de amistad y de solidaridad, para recaudar fondos para el mantenimiento de la obra social del Teléfono de la Amistad, que teníamos programado para el día 16 de mayo en el Port de Tarragona.

La pandemia del coronavirus que estamos viviendo, desde hace ya bastante tiempo, es una prueba difícil de comprender; al mismo tiempo es una invitación a meditar sobre nuestros límites de criaturas delante de Dios Creador. La experiencia de estos días se transforma en oración continua al Señor de la Vida y a la Virgen María por tantas personas, especialmente ancianas, que nos han dejado en soledad y tristeza; al mismo tiempo es súplica incesante para pedir la curación de los enfermos que en los hospitales y en las casas luchan para recuperar la
salud.

Hay que dar gracias al Señor porque, entre tanto dolor y angustia, hemos visto brotar la parte mejor de muchísima gente que con dedicación se ha volcado con amor en curar, ayudar y servir a los demás.

En la situación actual, y para salvaguardar la salud de las personas, no habrá la Cena Benéfica del Teléfono de la Amistad 2020. Confiando en la Divina Providencia y en vuestra amistad continuaremos prestando nuestro servicio de ayuda y atención a los más pobres y necesitados. En estas circunstancias, difíciles también económicamente, vuestra generosa colaboración nos ayudará a desarrollar nuestra labor solidaria.

Si queréis podéis hacer vuestra aportación en:
CaixaBank: ES92 2100 0006 3601 0771 3417
BBVA: ES05 0182 6243 1502 0001 8495

Os agradecemos de corazón vuestra amistad y sensibilidad y os deseamos toda bendición y protección de Dios y de la Virgen de Loreto en estos momentos difíciles.

Muchas gracias y saludos cordiales.
P. Mario Buonanno